Dividendo Social | Medioambiente; Ecología; Sostenibilidad; Negocio; Pyme; Empresa; Foodtrack; Innovación; Legislación; Norma; Competitividad; Valor; Reputación; RSC; RSE; Emprendimiento; CADE
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Medioambiente; Ecología; Sostenibilidad; Negocio; Pyme; Empresa; Foodtrack; Innovación; Legislación; Norma; Competitividad; Valor; Reputación; RSC; RSE; Emprendimiento; CADE Tag

A día de hoy, son cada vez más las líneas de emprendimiento que integran la sostenibilidad, la ecología y los principios socialmente responsables (RSE), como modelo de negocio. Organizaciones que trazan su hoja de ruta, pensando en la obtención de resultados a medio y largo plazo; que asocian el valor del compromiso social y medioambiental al valor de las marcas, como elemento crucial de diferenciación y posicionamiento en el mercado. Novedosas propuestas de negocio que promueven criterios de responsabilidad social corporativa (RSC), como responsabilidad social competitiva. Que formulan sus planes y modelos de negocio, en definitiva, en clave de sostenibilidad y economía circular.

Publicaciones como Expansión y Emprendedores valoran ya la sostenibilidad, la ecología y la “ecoinnovación” como factores de diferenciación y competitividad asociados a las marcas. “El cuidado del medio ambiente y el aprovechamiento de las energías no es sólo una filosofía de vida para colectivos muy concretos como los ecologistas. Cada vez cobra más importancia en todos los ámbitos de la sociedad y también son una alternativa de negocio”, leíamos ya en 2012, en el diario Expansión.

Superado, al fin, el viejo debate sobre lo pasajero –o no- de la RSC y una gestión social y medioambientalmente responsable, son cada vez más organizaciones que asumen el reto y que plantean estrategias con un alto componente de compromiso social y medioambiental. Empresas que, como Dividendo Social, plantean la sostenibilidad empresarial y organizativa como un fin en sí misma. Marcas capaces de influir en el entorno y que se encuentran ante el reto de convertirse en armas letales o en grandes constructoras del futuro, parafraseando a Albert Bosch en el prólogo del libro “Responsabilidad Social Competitiva”.

Cada cual encontrará sus propias razones para explorar la sostenibilidad, la RSC y la ecología como fórmula de negocio y ecoinnovación, pero todas ellas, tienen algo en común:

  • Que identifican y acceden a nuevos nichos de mercados, a través de la concepción y puesta en marcha de nuevos productos y servicios innovadores. Marcas a las que se les abre todo un universo de posibilidades para relacionarse con los mercados, bajo criterios de innovación, proximidad, respeto y sostenibilidad.
  • Que conectan de forma privilegiada con un consumidor que se ocupa, se preocupa y valora de forma creciente los valores de las marcas que consumen y la gestión integrada de la Responsabilidad Social de las empresas que consideran relevantes a la hora tomar sus decisiones de compra y/o consumo.
  • La necesidad de anticiparse al marco normativo, como la nueva ley de contratación pública, a la que nos referíamos en post anterior, y que premia, en sus valoraciones, la integración de principios social y medioambientalmente responsables, en procesos de licitación pública.
  • Posicionarse como ventaja competitiva frente al marco legislativo en desarrollo como la futura ley del cambio climático y transición energética.
  • La previsión y gestión del riesgo, que asegura una visión a medio y largo plazo; un buen rendimiento social y medioambiental. Que asegura, en definitiva, la anticipación.
  • Que acceden al mercado de financiación e inversión, con nuevos inversores que premian las buenas prácticas, como modelo de negocio, competitividad y diferenciación.
  • Que conciben medidas de ahorro y eficiencia energética, que piensan en términos de economía circular; y que gracias a la gestión eficiente y consciente de los recursos, minimizan su impacto ambiental e inciden en la cuenta de resultados, con un menor coste en su desempeño.

 

Casos de éxito

Dividendo Social asistió al Día de la Persona Emprendedora de Andalucía 2018, organizado por Andalucía Emprende, Fundación Pública Andaluza. Tuvimos ocasión de comprobar cómo el talento emprendedor andaluz incorpora, cada vez más, criterios ecológicos y sostenibles como nuevas y novedosas fórmulas de negocio.

Es el caso de Biodiverxa, con el Food Track (cocina sobre ruedas) “MásqCandela”, que basa su modelo de negocio, restauración y oferta gastronómica, en la ecología y la sostenibilidad, y que conciben no solo para la variada oferta culinaria que incluyen en su carta, sino como forma de entender y gestionar su propia marca.

“Nuestros productos y procesos están diseñados desde la base para tener el menor impacto medioambiental posible, pero además para añadir valor al entorno. Por eso, nuestra labor de investigación culinaria y desarrollo de productos se basa en buscar aquellos ingredientes que, por su naturaleza, añaden riqueza al suelo, como hacen las legumbres, que fijan nitrógeno y ayudan a la regeneración de la tierra que los cultiva. También desarrollamos técnicas de elaboración que reduzcan el uso de agua y que tengan el packaging justo y algo menos. A ser posible, compostable (que implica ahorro energético, en la medida en que no necesita energía para el proceso de reciclado, que depende únicamente del solo como fuente energética).

La sostenibilidad económica es también una obligación de las empresas. La nuestra también lo contempla. Cuando aumenta la demanda de productos compostables, se reduce el coste. Cuanto más hablamos a otras empresas sobre cuidar estos detalles, más extendemos la red de demanda. Aplicamos el mismo concepto en la búsqueda de elementos y materias primas. Buscamos crear cadenas de confianza con productores de cercanía para poder seguir de cerca el impacto de nuestra actividad comercial y para tener redes de provisiones cercanas, que trasladar la materia prima cueste poco al medioambiente”. “Incorporar estos valores en la restauración se puede hacer de tal manera que aún sea rentable y que además se convierta en seña de identidad del lugar. Nuestro trabajo más cercano y visible es el que hacemos con nuestra cocina sobre ruedas, Más que candela

Más que candela, en Facebook @Soulfoodsobreruedasbiodiversidadculinaria y @biodiverxa, en Twitter, es nuestra embajadora al mundo, la prueba de que aplicar estos valores y actuar desde la responsabilidad produce resultados de calidad, elegantes, ricos, divertidos, accesibles, que añaden al bienestar de nuestro entorno, pero sobre todo al de nuestros cuerpos. En la gastronomía tenemos una obligación al producto, al sabor, a la cultura culinaria, pero sobre todas esas cosas, la obligación de alimentar nuestros cuerpos de forma saludable y beneficiosa. Somos parte de la salud de nuestra comunidad, agentes activos del bienestar individual y social”.

Si estás pensando iniciar un proyecto emprendedor ecológico y sostenible, Dividendo Social te ayuda y a poner en valor acciones comprometidas con principios social y medioambientalmente responsables. Te ayudamos a anticiparte al marco normativo y legislativo. Te ayudamos a gestionar social, medioambiental y competitivamente la RSC como elemento diferenciador y competitivo. ¿Hablamos?